2 de Abril de 2017 | Malvinas

El significado de la conmemoración del 2 de abril


El veto de Mauricio Macri a la ley de jubilación anticipada de los veteranos de Malvinas es expresión y demostración concreta del desprecio del actual gobierno por todo lo que tenga que relación con la reivindicación de soberanía sobre Malvinas. La conmemoración del 2 de abril y el ejercicio de la Memoria por la Verdad y la Justicia.

*Por Guillermo Carmona 
Va Con Firma Mendoza

Mauricio Macri quiso eliminar la inamovilidad del feriado del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, como también intentó hacerlo con el 24 de marzo. Esa decisión evidenció la ingratitud del oficialismo hacia los veteranos y hacia los caídos en la guerra de Malvinas, y la falta de compromiso de parte del presidente y de su gobierno con la reivindicación de soberanía sobre esa parte del territorio nacional. La rebelión de intendentes, gobernadores, legisladores y de amplios sectores de la sociedad -entre los que se destacaron las agrupaciones de veteranos- provocó la marcha atrás del gobierno en esa decisión y el mantenimiento de las conmemoraciones del 2 de abril y el 24 de marzo en esas fechas.

Sin embargo, ese no fue ni el único ni el peor gesto de desprecio de Macri hacia los veteranos. El 12 de diciembre de 2016, mediante decreto N°1250, el presidente de la Nación estampó en sus rostros esperanzados una durísima bofetada al vetar parcialmente la ley 27.329 que regula el beneficio de la jubilación anticipada para los soldados conscriptos y civiles que participaron en la guerra. Los veteranos lucharon durante años para obtener ese beneficio al que consideraban como una reivindicación y un reconocimiento reparatorio ante las ingratitudes de la mayoría de los gobiernos.

La ley 27.329 fue fruto de un trabajo de articulación muy importante entre los veteranos y los legisladores que la impulsamos. Como autor del proyecto reconozco que la construcción de consensos fue muy ardua. De hecho tenía serias dudas acerca de si podríamos lograr su sanción. Arrancamos con una primera propuesta que trajeron a mi despacho los veteranos de guerra y que con mis colaboradores revisamos y enriquecimos. Sumamos voluntades de otros diputados y diputadas que firmaron el proyecto como coautores y coautoras. Luego tuvimos que superar las resistencias que desde la Anses había frente a la propuesta. Por último, empujamos el tratamiento en las comisiones y buscamos apoyos en los bloques. Sintetizo diciendo que la jubilación anticipada no hubiera sido ley sin la persistencia e insistencia de las asociaciones de veteranos y el compromiso de algunos legisladores y legisladoras. Finalmente el proyecto fue sancionado por unanimidad de ambas cámaras del Congreso Nacional. Era impensable que la ley fuera vetada con semejante apoyo del Congreso. Sin embargo lo impensable ocurrió.

El veto de Macri resulta absolutamente ofensivo ya que parte de la premisa de que no hay motivos para que se les otorgue a los combatientes de Malvinas el monto equivalente a dos jubilaciones mínimas y considera injustificada esa excepción al régimen general previsional. En sus vergonzosos “fundamentos”, si es que así puede llamárselos, el decreto expresa “Que de promulgarse el Proyecto de Ley en cuestión sin observarse la garantía de dos haberes mínimos como lo prescribe el artículo 3° in fine, se estaría desnaturalizando el SISTEMA PREVISIONAL INTEGRADO ARGENTINO (SIPA), el cual establece el otorgamiento de las prestaciones por vejez en virtud del esfuerzo contributivo realizado por los trabajadores a lo largo de toda su vida activa, y cuyo haber es el resultante de dicha historia laboral, con la garantía de un haber mínimo legal establecido según lo dispuesto por el artículo 125 de la Ley N° 24.241 y concordantes”. De manera descarada, Macri y sus ministros expresan que poner en juego la vida y padecer las consiguientes secuelas físicas y psicológicas de la guerra no es motivo suficiente para que el Estado reconozca un beneficio previsional en condiciones especiales. Se trata de una canallada vergonzosa solo comparable con el manto de olvido y desprecio que la genocida junta militar impuso a los veteranos tras su regreso de Malvinas.

Pero Macri se animó aún a más: en los infundados y ofensivos “fundamentos” del veto sugirió que la percepción de la pensión de guerra convierte en suntuosos y exorbitantes otros reconocimientos económicos a los ex combatientes, como los que implicaría la doble mínima establecida como piso por la ley de jubilación anticipada. El párrafo expresa “Que no se encuentra fundamento para establecer un haber mínimo diferencial que no guarde relación con el esfuerzo contributivo de un asegurado por el SISTEMA PREVISIONAL INTEGRADO ARGENTINO (SIPA), máxime cuando el universo de potenciales beneficiarios se encuentra comprendido por la Ley N° 23.848, sus modificatorias y complementarias, por la cual se otorgó un beneficio no contributivo cuyo monto es equivalente a tres (3) haberes mínimos legales”.

La desconsideración hacia los veteranos se enmarca en la política de desmalvinización y entrega de la soberanía que el gobierno lleva adelante. Todo es reprochable en la política de Macri en el tratamiento de la cuestión Malvinas, desde los injustificables “olvidos” de colocar en los mapas oficiales a las islas Malvinas hasta la utilización de mapas con los nombres británicos, desde la aceptación de las condiciones impuestas por la primera ministra británica en sus comunicaciones hasta el reconocimiento oficial de la canciller de que se impulsará en el Congreso la modificación de la legislación que penaliza la operación de empresas autorizadas por los británicos para apropiarse de los recursos ictícolas e hidrocarburíferos de nuestro mar y subsuelo marino, desde tolerar la presencia y las condiciones impuestas por pseudo legisladores isleños en las negociaciones hasta autorizar vuelos a terceros países sin que se permita operar a nuestra línea de bandera, desde la complacencia hacia el presidente de facto de Brasil por la aceptación de escalas de vuelos militares británicos en aeropuertos brasileños hasta el acuerdo para que los argentinos paguemos el financiamiento que el gobierno británico hará a empresas británicas para que exporten a nuestro país … En fin, todo es repudiable en la política de Macri y en su complaciente relación con los británicos, en especial en lo referido a la Cuestión Malvinas, porque todo es a favor de los británicos y en contra de los intereses argentinos.

El 2 de abril, como el 24 de marzo, significa Memoria, Verdad y Justicia: por los que cayeron en Malvinas, por los que fueron torturados y maltratados durante el conflicto bélico, por los que sufrieron el ataque artero de las fuerzas británicas fuera del escenario del conflicto bélico, por los que regresaron al suelo continental sin ser reconocidos ni acogidos, por los que perdieron sus vidas víctimas de la incomprensión y el olvido de la sociedad, por los que durante años pregonaron que Malvinas es una causa nacional y revirtieron la desmalvinización, por los que aún hoy siguen luchando contra la nueva desmalvinización que promueve el actual gobierno. Y también es memoria de y por una causa nacional que sigue vigente, verdad sobre la humillante usurpación y despojo que vive nuestro país a manos de una potencia colonial, justicia como aspiración de que cese la violación del derecho internacional y la política de la propotencia que expresa el gobierno británico en la persistencia de su imposición colonialista.

El 2 de abril conmemoramos el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas. Macri y su gobierno no pueden ni podrán conmemorar nada en esta fecha sin caer en la ridiculez y en la hipocresía mientras no desanden el camino de indignidad y entrega de lo nuestro que con su política exterior y con el maltrato a los veteranos de guerra vienen transitando. Dudo que desanden nada. Todo indica que son de la misma calaña que Carlos María de Alvear, Bernardino Rivadavia, Manuel García, Julio Argentino Roca (h), Carlos Menem y Guido Di Tella, para solo mencionar a algunos de los que en nuestra historia entregaron el patrimonio nacional y asumieron la representación de los intereses de potencias extranjeras. Todo indica que son de la misma calaña, cipayos y traidores a la Patria.

(*) Diputado Nacional por Mendoza (FPV-PJ), vicepresidente de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto de la Cámara de Diputados de la Nación, autor de la Ley 27.329.