12 de Julio de 2017 | Brexit

"Un Mauricio que no es Macri: el Brexit como oportunidad"


Por Guillermo Carmona / Para Va Con Firma Mendoza
Columna en el portal Va Con Firma Mendoza en la que analizo la dura derrota diplomática británica en la ONU en el caso Chagos y su vinculación con el Brexit.

El diario británico The Economist calificó como “Tormenta Tropical” al revés diplomático sufrido por Gran Bretaña en Naciones Unidas en el caso del archipiélago de Chagos planteado por la República de Mauricio. El artículo titulado “Aliados europeos de Gran Bretaña la abandonan en una votación en Naciones Unidas” sugiere que, en el actual contexto del Brexit, esa situación podría repetirse a futuro con Malvinas. Mientras tanto, Macri lamenta no haber podido reunirse con la primera ministra británica Theresa May en el G-20. 

En un artículo publicado el pasado 29 de junio, el periódico The Economist da cuenta de una durísima derrota diplomática del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte en el seno de las Naciones Unidas, la más dura y contundente ocurrida tras la salida británica de la Unión Europea decidida en el referéndum del 23 de junio de 2016. Los poderosos aliados europeos abandonaron a Gran Bretaña en una votación crucial por el caso del archipiélago de Chagos.

La resolución adoptada por una contundente mayoría fue promovida ante la Asamblea General de la ONU por la República de Mauricio, una ex colonia británica ubicada en el Océano Índico que logró su independencia en 1968. En forma abrumadora, la Asamblea General votó a favor de remitir el caso para consulta a la Corte Internacional de Justicia en La Haya, lo que resulta ser un significativo espaldarazo a la reivindicación de soberanía que realiza Mauricio.

El resultado de la votación fue categórico por su contundencia numérica ya que 94 países apoyaron a la República de Mauricio. Pero el estrépito de la “Tormenta Tropical” lo produjo la posición sostenida por los europeos: “Uno, Chipre, votó con Mauricio y 22 se abstuvieron, incluidos aliados generalmente confiables [para el Reino Unido] como Francia, Alemania, Italia, Holanda y España”, destaca The Economist. El artículo cita al abogado de Mauricio para describir el impacto de la votación: “Fue una completa hemorragia de apoyos a Gran Bretaña” dijo, y consideró que “este debería ser un verdadero llamado de atención” para los británicos.

“Aliados europeos de Gran Bretaña la abandonan en una votación en Naciones Unidas” fue el titular de la nota de The Economist. Pero el análisis periodístico no quedó acotado a esa situación ya que proyectó las consecuencias de la posición adoptada por los europeos a otros casos de colonialismo pendientes de resolución: “Otros lejanos territorios británicos, como las Falkland Islands [Islas Malvinas], podrían enfrentarse a nuevos retos de las demandantes rivales” afirmó.

La BBC, a través de la redacción de BBC Mundo, también resaltó el carácter de derrota diplomática de la votación en la Asamblea General: “Chagos, las islas en el centro de una tenaz disputa entre Reino Unido y Mauricio en la que los británicos sufrieron un fuerte revés diplomático”.

Resulta evidente que el Brexit provoca no solamente situaciones desafiantes para el gobierno británico en cuestiones relativas a la política interna. El replanteo de la relación con los países europeos viene produciendo reacomodamientos en el plano de su política exterior, e incluso el reverdecer de reclamos territoriales por alguno de sus ex socios comunitarios.

España relanzó su reclamo de soberanía por Gibraltar apenas producido el referéndum británico. Del mismo modo, se ha puesto en juego la consideración de los territorios de ultramar británicos como parte integrante de la Unión Europea, con lo cual surge la posibilidad de reconocimientos de los países europeos y del propio bloque regional de las reivindicaciones de soberanía contra el Reino Unido por parte de otros Estados. Cabe ser destacado que nuestro Congreso Nacional, al aprobar la Declaración de Ushuaia en febrero de 2012, instó “a la Unión Europea a revisar lo dispuesto en el Tratado de la Unión Europea (TUE Maastricht, 1992), Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE, Lisboa, 2007), en relación a la estrategia de asociación PTU-CE en 2013 (Países y Territorios de Ultramar) – cuando expira la actual Decisión de Asociación – y que la Comisión Europea ya está elaborando, para que la Unión Europea reconozca la situación particular de estos territorios [Islas Malvinas, Sandwich del Sur, Georgias del Sur y los espacios marítimos circundantes]conforme resulta, no solo de las afirmaciones argentinas, sino de las resoluciones de las Naciones Unidas. En este sentido, agradece a los países Europeos que constantemente apoyan las citadas resoluciones”, declaró.

Sin lugar a dudas, la abstención de los europeos en el caso del archipiélago de Chagos es una luz amarilla para el gobierno británico respecto de otras situaciones que podrían resultar aún más gravosas para sus intereses, como es el caso de Malvinas.

- El caso del archipiélago de Chagos

La nota de The Economist describe el caso del archipiélago de Chagos y, en particular, la situación de la isla Diego García. Chagos es un pequeño pero importante archipiélago en el Océano Índico por su posición estratégica. El caso Chagos resulta sumamente interesante por sus connotaciones escandalosas por la situación de colonialismo que perdura en el siglo XXI. El artículo de The Economist describe de manera clara las connotaciones del caso:

El origen de la disputa viene de 1965, cuando Gran Bretaña separó las Islas Chagos de Mauricio, en ese tiempo una colonia británica. Arrendó la isla más grande, Diego García, a Estados Unidos para utilizarla como base militar. Desde entonces el atolón, que está a una equidistancia notable del este de África, de Medio Oriente y del sudeste asiático, se ha convertido en un punto para las fuerzas armadas estadounidenses, que lo apodan “la huella de la libertad”. Permite el control sobre el Océano Índico y ha servido como base para los bombarderos estadounidenses de largo alcance para atacar en Afganistán e Irak. La CIA las usó como un “black site”, es decir como un centro clandestino de detención fuera de territorio estadounidense.
Pero tomar a Diego García para uso militar significó deportar a casi 1500 chagosianos, principalmente a Mauricio y Seychelles. Ellos nunca han sido autorizados a volver; muchos se trasladaron a Gran Bretaña (después de aterrizar en el aeropuerto de Gatwick, fueron temporariamente alojados cerca de Crawley, donde la mayoría de ellos aún vive)

Mauricio reclama que las islas son parte de su territorio y quiere que la disputa sea sometida a la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Gran Bretaña, por su parte, argumentó que debería ser resuelta bilateralmente.

La BBC también informó sobre la decisión de la Asamblea General diciendo que “La cancillería británica describió el resultado como ‘decepcionante’, y reiteró su posición de que la soberanía de las islas es ‘un asunto bilateral a ser resuelto entre Reino Unido y Mauricio’”.
Para el corresponsal de la BBC James Landale, “la votación refleja la pérdida de influencia diplomática de Londres tras el referéndum a favor del Brexit, la salida de Reino Unido de la Unión Europea”.

Asimismo la BBC resaltó que “de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, sólo Estados Unidos votó a favor de la posición británica”.

- El piar de un canario en una mina de carbón

The Economist cita a un especialista para dimensionar el impacto de la decisión de la Asamblea General de Naciones Unidas. Richard Whitman, director del Global Europe Centre de la Universidad de Kent, dijo que el caso “es un pequeño piar del canario en la mina de carbón”. La expresión se refiere a las aves que eran usadas en las minas de carbón para detectar las fugas de gas para evitar la muerte de los mineros. “Si usted es un diplomático argentino, puede empezar a recalcular cuanto apoyo internacional tiene Gran Bretaña”, dice Whitman. 

Es lógico el razonamiento del señor Whitman. Lo que seguramente desconoce es que en la Argentina de hoy predomina el desinterés de los máximos responsables de la diplomacia y hasta del propio presidente por recalcular los apoyos internacionales que tienen los británicos.
La relación de nuestro país con el Reino Unido ha sido reformulada por el actual gobierno bajo la premisa de la desmalvinización. Preocupa más que cualquier planteo de reivindicación de soberanía escudriñar los motivos de la inexplicada suspensión de la reunión con Macri por parte de la primera ministra Theresa May. Parece que en la consideración oficial nada hace tanto daño al gobierno de Macri como que se ponga en evidencia el riesgo de que se esfume la ilusoria promesa de una lluvia de inversiones.

Como puede aprenderse del caso de Chagos, el Brexit es una oportunidad para los pueblos y gobiernos que se encuentran decididos a aprovecharla. La Argentina de Macri, con sus ínfulas de inserción en el mundo y espejismos de una suerte de fantasía de “volver al futuro”, está quedando una vez más a contramano de la historia. Mucho tendrían para aprender Macri y sus lacayos primermundistas de esos humildes y batalladores chagosianos acerca de cómo es eso de saber esperar la ocasión y de estar preparados para aprovechar la oportunidad cuando se presenta.
Todo indica que no solo el Brexit es una oportunidad para ellos. Durante años sostuvieron la relación con un ignoto parlamentario inglés llamado Jeremy Corbyn, quien es hoy el político más popular del Reino Unido y que podría ser en cualquier momento primer ministro. Corbyn ha sido un ferviente defensor de la causa chagosiana.

Ese escenario, hipotético aunque posible, seguramente sería el más aterrador para Macri, un amigo consecuente de los conservadores y neoliberales británicos. En tal caso, también contra la corriente, la Argentina desaprovecharía, las relaciones que Alicia Castro –nuestra ex embajadora en Londres- construyó con Corbyn y otros destacados británicos en favor del diálogo por Malvinas.
Tal como están las cosas por este lado del mundo, puede morirse el canarito y hasta el mismísimo minero sin que el gobierno británico tenga nada de qué preocuparse por el lado de la Argentina.

Todo indica que la República de Mauricio y el pueblo chagosiano seguirán generando frentes de tormenta diplomática a Gran Bretaña. Respecto del Mauricio argentino nada parecido puede esperarse. Es que en este caso, indudablemente, Mauricio es Macri.
 
(*) Diputado Nacional por Mendoza (FPV-PJ), vicepresidente de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto de la Cámara de Diputados de la Nación.